martes, 14 de septiembre de 2010

MI AMIGO KHAD Y LOS MOROS BORRACHINES

A poco de llegar aqui, hice amistad con un gorrilla que habla español porque estuvo en Granada durante unos años, hasta que lo trincaron y lo devolvieron. Fue lo peor que hicieron por este hombre, allí estaba mas o menos bien, aqui es una mierda que malvive de limosna, hasta el punto de que se trastornó cuando volvió aquí y vio lo que le esperaba. En España trabajaba en un centro de acogida de emigrantes y, según dice, era feliz. Su sueño es volver a España y casarse con una española porque para él son las mujeres más guapas del mundo. Pobre Khad, casi mejor que siga soñando, aunque para él cualquier cosa sería mejor que esto.

Al principio le llamabamos Monsieur Hachich porque siempre nos ofrecia comprarnos hachich de Chechauen, premier qualité, pura resina. 50 dirhams (menos de 5 euros) por 3 gramos, lo que en España pueden ser 15 o 20 euros y nada que ver sobre la calidad. De vez en cuando le veo por la calle y le invito a un cafe y le doy 5 dirhams para que pase el dia (ojo, 50 centimos de euro), aunque solo nos dejan entrar juntos en un cafe apartado del centro, en el resto no le dejan entrar porque es un mendigo, en el pais de los mendigos.

Hoy he tenido que buscarle porque Juan se ha ido con Kadi (nuestro socio de aqui) a Tetuán, en viaje comercial y me he quedado solo. Como hoy es el primer dia después de Ramadán que se puede vender alcohol y se abren los bares, he intentado comprar una caja de cervezas que se me habian acabado, pero habia tal cantidad de gente en las licorerias y en los bares, que no ha habido manera porque los moros son muy educados para saludarte, pero para atenderte y organizar un negocio cara al público son una mierda. La conversación en francés era muy fácil, y mira que hablo mal: " monsieur, je veux acheter a boite de bier, combien le prix? 240 dh, ostias, combien de unites il a pour boite? beaucoup bier. Beaucoup que signifique? beaucoup monsieur" Nada, que no hablaban francés y me querian tangar, hacerme la del moro.

Y una polla como una olla, a mi estos tios no me engañan. Al final he encontrado a Khad y se ha venido conmigo, ha hablado con ellos en árabe y resulta que eran 24 unidades, a euro el bote, bueno, no es precio español pero ya me vale. Luego nos hemos ido a tomar el nus nus (cortado de aqui) y le he preguntado porqué tanta gente en los bares y las licorerias. La respuesta ha sido interesante.

Mira Javier (los árabes pronuncian mi nombre perfectamente, saben decir la J bien), yo no hago Ramadán porque no creo en nada de todo esto, no me gustan los moros (sic) y me da asco esta sociedad. Se pasan un mes haciendo como que ayunan y el primer dia que pueden se ponen hasta el culo de alcohol, fijate cuantos borrachos hay por la calle (y era verdad, habia muchos tios haciendo eses), esos son los mismos que hace una semana "ayunaban" e iban a la mezquita a rezar tres veces al dia. A mi si alguien me ha ayudado en la vida ha sido un cristiano, nunca un moro. Aqui la gente es buena al principio, pero luego cambian y según les conoces te das cuenta de la hipocresía que llega a haber. Dime, amigo Javier, ¿cómo puedo yo ser cristiano? Yo quiero ir a España, allí la gente es normal y me ayudó mucho sin pedirme nada a cambio, no me obligaban a nada y eso fue mejor, porque aqui te ayudan algo si cumples con el Corán a rajatabla, si no que te follen. Te voy a contar porque quiero ser cristiano.
Al llegar a Granada, viví un tiempo en unas cuevas en la montaña, porque tenia miedo de la policia. Una noche que tenia mucha hambre vino un chico joven y me ofrecio café caliente y pastas, el mejor café que he probado nunca, y habló un rato conmigo en francés. Me preguntó si estaba bien, si pasaba frio, si necesitaba algo. Yo no me podía creer que alguien me tratara así después de todo lo que había pasado y le dije que qué tenía que hacer, que yo no sabia rezar porque era musulmán. El me dijo que no tenía que hacer nada, que sólo tenia que moverme y buscar un trabajo, que el se alegraria mucho de verme salir de allí y que me iba a ayudar, como a los demás. Me puse a llorar de agradecimiento y me dijo que confiara en Allah pero que me buscara la vida, y algo que recuerdo bien "Dios aprieta pero no ahoga". Cuando se fue, le pregunté su nombre y me respondió: "je m'appelle Jesús". Desde ese dia quiero ser cristiano, quiero ser como él, pero aqui no puedo, aquí Dios aprieta y además ahoga.

Ah! Yo no se si aqui me podré ganar la vida, Dios lo quiera, pero personalmente puedo decir que con las cosas que me pasan aquí ya nunca más seré el mismo.

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar

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