martes, 27 de julio de 2010

ESTO NO LO SABÍA: LOS ANIMALES AQUÍ

Hay algo que me gustaría no tener que contar, porque ha sido la única cosa ciertamente desagradable que he podido detectar aquí, a falta de conocer mejor la cosa.

Aquí nadie tiene ni perro ni gato, ni pájaros ni hamsters, ni animal de compañía alguno. Sólo hay un español que adoptó un perro callejero, de los pocos que se ven, y lo llevó a España para que lo cuide su madre.

Nada más llegar yo en el ferry de Almería, me esperaba Juanra en Nador. Cenamos al lado de la frontera en la terraza de una pizzería que estaba en la calle y al momento se nos acercó el gatito más guay que he visto en tiempo y yo, por supuesto, compartí mi pizza con él. A mi las gambas en una 4 estaciones no me cuadran, así que se puso las botas Julandrín (lo bauticé según nuestro rito, es un gato cristiano) que no dijo que no. Un cachorro de raza romana, callejero y limpio como él solo.

Bueno, pues he visto a Julandrín y a dos o tres más en la Medina, y punto. Qué raro me parece esto, con tanta basura en la calle y ni un gato que la festeje, aquí pasa algo. Por si acaso, no comeré conejo ni harto vino, y además voy a investigar.

Con los perros pasa lo mismo, se ven muy pocos y en mal estado. Hoy he visto a una hembra de algo parecido a un Beagle pero más grande, lo malo es que era al borde de la carretera al cruzar un pueblo y yo iba en el coche. Tenía el pelo blanco casi marrón de la mugre. Al momento he visto a un cachorro detrás de ella que tenía una gracia impresionante, tendría 4 o 5 meses, algo menos que mi Brinco, y en seguida les he puesto nombre: Pinki y Winki. No se veian desnutridos pero se notaba que eran callejeros y si los vuelvo a ver intentaré parar para verlos de cerca.

No pensaba yo ni por asomo que el Islam fuera así, aunque si lo piensas nunca se ve a un saudí con un perro o tal, sólo con caballos pura sangre o halcones. Aquí vienen a practicar la cetrería estos tipos, porque el campo es ondulado y con vegetación baja y parece que hay abundante caza.
Lo que se ve mucho son cigüeñas en los minaretes, como en España en los campanarios, y por suerte las dejan en paz, dejando a parte las pitadas nocturnas que les deben joder como a cualquiera.

No se ve en las grandes superficies comerciales ninguna tienda de animales, ni he visto el apartado de comida de animales o accesorios. Ni para los peces de colores, que tampoco se ven acuarios. Qué raro, che.

Lo único que se me ocurre pensar es que ya tienen bastante con buscarse la vida para ellos que no quieren complicarse más con animales que alimentar y cuidar. Curiosamente en España se ven muchos vagabundos con perro, supongo que si aquí hicieran lo mismo habría perros por un tubo, así que con que los tengan los que están bien económicamente ya sería bastante, pero parece ser que no les gustan los animales en casa.

En fin, ellos se lo pierden.

Con Dios, hermanos.

1 comentario:

  1. pues cuando te enteres de el por qué ya lo escribes, porque siento curiosidad, aunque debe de ser por la pobreza, como bien dices.

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