Poco a poco voy entendiendo mejor en que consiste esto del Islam. Por lo que he podido saber hasta ahora por mis búsquedas en internet y mis conversaciones con gente de aquí, además de la observación del medio viscoso en el que me muevo, el tema es el siguiente.
El amigo Mohammed (Mahoma), era un idólatra que vivía una vida bastante normal como conductor de caravanas en el desierto; hasta que un buen día, conoció a una mujer rica que se enamoró de él perdidamente y se lo dijo (esto hace que hoy en dia aqui no esté mal visto que una mujer haga lo mismo, incluso se espera por su parte que sea así). Al cabo de un tiempo Mohammed, que no era muy partidario de la religión que practicaba y ya tenia tiempo libre por la pasta de su mujer, se retiró al desierto para ayunar y pasar un tiempo como asceta. Hay que decir aquí que en ese momento Mohammed conocía el Antiguo Testamento, y creía en él, y conocía también los hechos de Jesús, así que no es raro que estando en su cueva con más hambre que los perros de aquí, se le apareció el arcángel San Gabriel y le explicó realmente como son las cosas, como han de ser y como Yahvé quería que fueran.
Siendo así, Yahvé cambió su nombre por Allah, y Mohammed se autoproclamó su profeta, no sin antes consultar con su mujer sobre si las apariciones del Arcángel serían verdad o no. La mujer, anda que no, le dijo que todo era verdad, que no era el estómago vacío lo que las provocaba y el tio se lo cogió en serio. A partir de aquí empezó a divulgar sus ideas y le cayeron hostias por un tubo, por lo que templó su caracter y limitó su discurso a la bondad y la misericordia. Esto fue en la Mecca, pero ya harto de tanto sopapo se fue a Medina, donde ya pudo establecerse y convencer a más gente, al mismo tiempo que su discurso se hacía más agresivo, su mujer murió y llegó a casarse con niñas de pocos años (a las que como buen profeta respetó hasta los 10 años, el hijo puta). A partir de aquí Mohammed se convirtió en gobernante de una tribu vada vez mayor y se dedicó a guerrear y conquistar siempre en nombre de Allah y por el hecho de ser su profeta.
Se acabó el discurso del buen rollo y se endureció su caracter, siempre con la excusa de imponer aquello que el creia que eran las palabras de Allah. En esta época cometió todo tipo de asesinatos y tropelías, pero siempre muy justificadas. Inventó la guerra santa y se hizo, como no, inmensamente rico y respetado.
Todo esto es un resumen resumido de las andanzas del fiera, pero es evidente que este payo no aguanta ni una sola comparación con Jesús ni harto de vino. Y es curioso, porque él tenía una gran consideración por Jesús, al que consideraba otro profeta como él, y una diferencia del Islam con el Cristianismo es que no admiten la muerte de Jesús porque alguien de su divinidad no puede estar sujeto a las penurias de los mortales, por tanto no pudo morir. El Evangelio de Bernabé, apócrifo y no admitido, por lo visto le da la razón y dice que el que realmente murió fue Judas y no Jesús, por lo que no hay Jesucristo y los cristianos somos poco menos que gilipollas.
Al ser el último profeta, consideran que es el portador de la única verdad. No hay nada que Jesús dijera que este tipo no repitiera como un loro, pero sus interpretaciones y aportaciones de motu propio son harina de otro costal. Pero el hecho es ese, que no admiten que ninguna otra religión pueda tener su parte de verdad y no conocen la tolerancia más que por el hecho de que los demás la conocemos y la exigimos.
En fin, que no acabo de entender como esta religión triste, cargada de obligaciones, aburrida y complicada, puede ser la que más crece hoy en dia.
Pero nada quita para que, quieran o no, Dios es Allah y Allah es Dios.
Mon Dieu!
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